La olla está que hierve
El verano boreal fue rudo, el más caluroso desde que hay registros en Francia. El calor golpeó las conciencias, secó la tierra, los agricultores fueron rudamente afectados y antes de eso, en la escuela, en el liceo y en la universidad, los muchachos se achicharraron. Las temperaturas registradas en sala hicieron transpirar a docentes y alumnos más allá de lo aceptable. Hace años que los científicos advierten que la temperatura sube, pero los edificios de este rincón del norte no están preparados para el enorme calor. Pero el clima no es la única ni la principal razón que llevó a la calle. El 21 de setiembre, los estudiantes del liceo Saint-Exupéry de Créteil, en el este de París, salieron a protestar por la falta de docentes y bloquearon el liceo en apoyo a la huelga que sus profesores hab...
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